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UDAÍPUR. Fernando de Villena
12/07/2010 8:51:52

Título: Udaípur


Autor: Fernando de Villena


Editorial: Carena


Págs: 156


Precio: 14€


 


Casi todos los que disfrutamos viajando soñamos con alcanzar un destino que se nos antoja prácticamente imposible, un lugar exótico y misterioso en el que encontrar la paz del alma y el éxtasis de los sentidos. Esto, que podría parecernos un producto de la vida moderna, de este consumismo que nos envuelve y que nos hace cada vez más fácil el desplazamiento a lo largo y ancho del planeta, no es, en realidad, nada nuevo, es más, podría decirse que ha existido desde siempre; aunque fue en el Romanticismo cuando tuvo, por así decirlo, su mayor auge. ¿Y qué mejor que sumergirnos en una novela que arranca a comienzos de esta época para entender el ansia que invadía a los viajeros Románticos? Probemos con “Udaipur”, la última novela de Fernando de Villena, a ver qué os parece.


Tras la muerte de sus tutores, sus tíos, Isabela decide salir de Venecia para viajar al lugar que tanto desea conocer: la ciudad de Udaípur, en La India. Mientras tanto, en Venecia, los enemigos de Isabela comienzan a conspirar contra ella, siempre con el fin de quedarse con la enorme fortuna que la joven ha heredado. ¿Conseguirá Isabela llegar sana y salvo a su destino? ¿Lograrán sus enemigos llevar a cabo con éxito sus malvados planes? Tendrás que adentrarte entre las páginas de esta novela para averiguarlo. Yo tan sólo puedo darte algunas pistas.


La combinación de distintos narradores es un recurso que muchos autores suelen usar con el fin de dar una visión global a su historia. Este artefacto se convierte en algo más útil en casos como éste, es decir, en novelas que contienen tanta acción en tan pocas páginas (se trata ésta de una novela breve, pero tremendamente intensa). Así, vemos con la narración empieza en primera persona, de boca de la propia Isabela y a manera de memorias, para continuar, en un segundo capítulo, con un narrador omnisciente ajeno a la trama. Ambos narradores se irán alternando, como antes decía, para dar una visión más completa de una historia llena de aventuras, intrigas, pasiones y acción.


La protagonista de esta novela no es otra que Isabela, una joven de espíritu libre que siente la imperiosa necesidad de salir de Venecia para alcanzar la lejana Udaípur, y tal vez una vez allí, conseguir un maravilloso aceite que atrae las voluntades humanas. A lo largo y ancho de estas páginas Isabela demostrará ser una mujer valerosa, una dama culta adelantada a su tiempo que no cejará en su empeño por llegar a conocer la anhelada ciudad, aunque la muerte la aceche a cada paso. ¿Será tan sólo una casualidad o de verdad alguien quiere acabar con su vida?


Numerosos son los personajes secundarios que acompañan a Isabela en sus numerosas aventuras, algunos amigos, como el apuesto Jacques de Clery (del que Isabela irremediablemente se enamora), otros traicioneros, como Genaro Bonesana (el pariente ambicioso). Fernando de Villena perfila personajes buenos o malos en extremo, casi nunca se quedarán en el término medio. Estos personajes, por otra parte, encajan a la perfección en el tipo de historia a narrar, pues, como muchos comprobaréis, Udaípur es una novela de aventuras al estilo clásico, el tipo de historia que hará las delicias de los amantes del género y nos hará, una vez terminada la lectura, buscar en nuestras bibliotecas las obras que con tanto fervor leímos hace años.


Udaípur, en definitiva, es una novela corta pero intensa, una historia escrita con una prosa impecable e increíblemente evocadora que nos hará viajar con la imaginación doblemente: la primera, a la lejana Udaípur, en compañía de la valiente Isabela y sus compañeros de avatares; la segunda, al mundo de las aventuras de corte histórica con reminiscencias de lo clásico. Amor y aventura, amistad y traición, intriga y revelación: éstos y muchos otros son los ingredientes que hacen de Udaípur la lectura ideal para este verano, más aún si tienes que quedarte en casa sin vacaciones.


No temáis, amigos, de hacer caso a vuestro corazón cuando os indique que debéis emprender el camino hacia el lugar donde seguro os encontraréis a vosotros mismos. Pero mientras tanto, y siempre esperando que ese momento llegue, emprended viajes imaginarios en compañía de novelas tan apasionantes como Udaípur. Cuestan poco y merecen mucho la pena, así que, ¿a qué estáis esperando?  


Cristina Monteoliva


 

LA ESTELA DEL DRAGÓN. José Ángel Muriel González
07/06/2010 0:18:11

Título: La estela del dragón


Autor: José Ángel Muriel


Editorial: De Librum Tremens


Págs: 400


Precio: 20,95 €


 


Seguro que alguna vez has tenido un amuleto, un objeto especial que te gustaba llevar a los exámenes, entrevistas de trabajo, citas, etc, porque pensabas que te traía suerte y que sin su ayuda fracasarías de pleno. Pero, ¿existen en realidad los talismanes, esos curiosos objetos que hacen que el que los porte nunca fracase? ¿No será acaso la propia sugestión lo que hace que el propietario del amuleto consiga salir airoso de todas las situaciones difíciles? La respuesta a estas preguntas y muchas otras de seguro las hallarás en “La estela del dragón”, la novela de José Ángel Muriel de la que hoy hablaremos.


Tras la muerte de su hermano y la pérdida de uno de sus ojos en la batalla de Lepanto, el egipcio Zeid ibn Lokma centrará todas sus energías en dos tareas fundamentales: la educación de su querida sobrina Nadia y la búsqueda del ojo de Ashtar, una extraordinaria gema robada de la tumba del faraón egipcio Imhotep siglos atrás que trae la suerte a todos la que la poseen, y cuyos poderes podrían ayudarle a crear un arma lo suficientemente poderosa como para detener el avance de Felipe II por el Mediterráneo. Esta búsqueda llevará a Zeid, su sobrina y amigos hasta la Inglaterra de la Reina Isabel la Grande. De si serán capaces de hallar tan preciado amuleto sólo te enterarás si te adentras en las páginas de esta obra. No obstante, te daré algunas pistas si sigues leyendo esta reseña.


Hace ya algunos años que las novelas de corte histórico comenzaron a atraer intensamente a la población lectora, y aunque seguro que muchos pensaron que sería tan sólo una moda pasajera, está visto que no, que las obras ambientadas en épocas más o menos lejanas en el tiempo siguen teniendo un público bastante amplio.


Entonces, si son tantas las novelas de este tipo que se publican continuamente, ¿por qué decantarse por “La estela del dragón” y no por otra? Desde luego, todo depende de los gustos del que compra y lee. Habrá muchos que se decanten por las épocas más o menos explotadas por el género, y unos cuantos más que prefieran un toque original. Para estos últimos (y para los primeros, si se animan a cambiar de vez en cuando), les agradará descubrir que “La estela del dragón” no es tan sólo una novela de aventuras naúticas (preparaos todos para unas buenas dosis de detalladísimas e instructivas batallas navales, prácticamente cinematográficas), donde el conseguir una gema valiosa de incalculables poderes (algo que simplemente no parece de este mundo) se convierte casi en cuestión de vida o muerte, sino también un excelente volumen al que acudir si se quiere saber algo más acerca de la malograda Armada Invencible de Felipe II y del corsario a las órdenes de la poderosa Reina Elisabeth La Grande que mantuvo en jaque a la flota española, es decir, sir Francis Drake.


La figura de Drake, pirata para unos, fiel siervo de la bandera inglesa para otros, no es tan importante en esta historia, sin embargo, como la del inteligente egipcio Zeid ibn Lokma y sus interesantes compañeros de viaje. Así, a lo largo de estas páginas conoceremos también a Nadia, la sobrina muy avanzada a su tiempo del egipcio; Abdul, el funcionario enamorado de Nadia, o Christian Sommers, el hombre deforme y temible, pero también leal.


“La estela del dragón”, en definitiva, es una novela de emocionantes y muy bien detalladas aventuras marinas, diríamos también bélica con ciertos toques fantásticos, que nos adentra en una época convulsa para Europa, y más en concretamente, para España e Inglaterra. Gracias a sus páginas conoceremos un poco más acerca de la figura de sir Francis Drake, personaje real de la historia, y de unos personajes que, si no llegaron a existir nunca, sin duda se harán apreciar por los lectores. Se trata ésta de una novela histórica diferente, por tanto, que te ofrece la posibilidad de revivir una parte de la historia menos conocida que otras. ¿No tienes ya curiosidad por leerla?


No sé si existen o no los amuletos, si la fortuna se busca o es ella la que te encuentra a ti. En todo caso, si os gustan los libros que versan sobre objetos misteriosos que traen la suerte o la desgracia, vencedores y vencidos, barcos y demás parafernalia marina, no dejéis de adentraros en las páginas de esta excelente gran aventura titulada “La estela del dragón” para descubrir todos sus secretos.


Cristina Monteoliva


 

EL SECRETO DE LOS MEDICI. Michael White
07/06/2010 0:07:47


Título: El secreto de los Medici


Autor: Michael White


Traducción: Inés Belaustegui


Editorial: Roca Editorial


Págs: 304


Precio: 19 €


 


Cuando  me dicen que tengo que hablar de un libro que pertenece a un género que no me gusta, y además estoy en plena crisis de lectura, es decir, que no me apetece siquiera abrir un libro, empiezo a deshacerme, y quedo reducida a un charco en medio de la habitación, como en los dibujos animados.


Pero un segundo antes de convertirme para siempre en un charco donde el perro o el gato que pasean por mi casa se refrescases, supe lo que este libro me había provocado, y aquí lo tienes.


Como buena humanista, a veces inhumana, estoy enamorada de la belleza de Italia, donde a veces me imagino viviendo en plena época Renacentista.


 Y no solo por estar rodeada cada segundo de mi vida de belleza y  conocer a Miguel Ángel, Rafael, o Leonardo da Vinci, sino, como devoradora de libros, por descubrir todos los secretos que tanto han dado de si a lo largo de la historia de la literatura, venderlos al mejor postor y vivir del cuento, de los cuentos  que yo escriba, el resto de mi vida.


¿Qué pensabas? A mi lo que me importa en la vida es el dinero y ya está, dejémonos de tonterías, amigo mío. A todos nos importa el dinero, lo que pasa es que algunos lo disimulan mejor que otros.


Pero yo también habría dado mi vida por un objeto de gran valor, si existiera la mínima posibilidad de que valiese millones y fuesen a parar a mi bolsillo lleno de agujeros.


Porque  en mi biblioteca de moralejas, a la  de  “ El Código Da Vinci” le ha salido una fiel competidora con  la  que he descubierto en  “El secreto de los Medici”.


Nunca me han gustado las novelas históricas porque siempre encontraba un motivo para dejar de leer, pero con ésta no me ha pasado, y eso le ha dado muchos puntos a su autor y al libro.


Los personajes me han atrapado desde el principio, a pesar de que más o menos, ya sabía por dónde iban los tiros con cada uno de ellos. Sobre todo cuando han aparecido los protagonistas por excelencia de toda novela historia con tintes de thriller detectivesco.


El investigador listo que se hace el tonto para averiguar más cosas, la chica inteligente que arriesga su vida por algo que hace 500 años importaba lo suficiente como para ser enterrado junto a su dueño, y el profesor universitario que ve como último recurso para dar un poco de vida a su aburrida vida académica descubrir el secreto que podría cambiar el curso de la historia.


Porque a veces buscamos la realización en nuestro trabajo, pero  otras muchas buscamos, simplemente, realizar nuestro trabajo lo mejor posible y que nos paguen por ello.


Se podría analizar el aspecto histórico del libro, si la documentación ha sido la correcta, si los personajes son buenos, malos o peores, si el autor ha sabido tejer correctamente todos los hilos que, con la lectura, van saliendo progresivamente...


Pero a mi me gustaría simplemente hacer un comentario sobre lo que me ha aportado leer El secreto de los Medici.


Me ha demostrado una vez más que las pasiones y el deseo son el motor del mundo, y no el dinero, como nos quieren hacer creer.


La historia es muy sencilla, se encuentra un objeto/documento histórico y alrededor empiezan a fraguarse luchas, disputas, traiciones, asesinatos…. Y el más canalla se queda con el premio.


Regresemos al mundo actual, al de la crisis perpetua, al de las muertes diarias, al de la desaparición de millones y millones sin que nadie sepa dónde están… Coincidirás conmigo en que  cada uno de éstos datos podrían ser el argumento perfecto de una novela como la  que tengo entre mis manos.


Yo creía haber encontrado ese objeto por el que dar mi vida, creía tener entre mis manos los datos que cambiarían el curso de la historia, creía saber realmente el valor que tenía el objeto en sí.


Pero mi objeto no tenía mucho valor, ni ha cambiado la historia, pero si me ha cambiado a mí.


Yo encontré un día por casualidad un “objeto”, al que luego nominé “conciencia”, y realmente por un tiempo lo creí capaz de cambiar mi vida, de cambiar la de los demás, de proporcionarme actitudes beneficiosas para mi desarrollo personal y para mi economía, pero no ha sido así.


Porque me ha pasado lo mismo que a los personajes de este thriller, en cuanto he mostrado que lo tenía he empezado a sufrir  una persecución, no solo personal sino colectiva.


En la calle me miran con “ojos golositos”, en la televisión me envían mensajes codificados persuadiéndome para que abandone “mi objeto” e incluso mis amigos, a los que yo más quería, a veces me hablan como si “ mi  conciencia” fuera muy peligrosa y fuera mejor recluirla en una caja de latón y enterrarla cual tesoro de la guerra civil para ser descubierto dentro de 100 años en una obra cualquiera….


Está claro que la posesión de todo aquello que transmita poder  cuesta la vida.


No te voy a decir quien muere y quien no en El secreto de los Medici, pero te aseguro que,  como en casi todos los libros, las muertes de sus protagonistas traen detrás toda una  señora moraleja.


Y aquí tienes la mía.


Piensa en cuánto merece la pena la vida que llevas, las horas que dedicas al trabajo, si las investigaciones que estás realizando son lo suficientemente importantes como para que no puedas, ni siquiera, ir a tomar una cerveza con alguien a quien quieres; si esa idea por la que estás viviendo noche y día te está impidiendo vivir a ti otras cosas; si en el caso de necesidad extrema tendrías a alguien a quien recurrir o no has tenido la ocasión de alimentar relaciones más allá de las que tienes con los libros, el ordenador, la calculadora y tu jefe; si has encontrado “ese objeto” en tu vida por el que la darías con los ojos cerrados, (pero con un cuchillo en la mano, luchando como un jabato), que tampoco hay que ser imbécil…


El “secreto” de los Medici no era un objeto, ni un documento, ni un arcón lleno de dinero con el que pagaron la construcción de una ciudad entera como Florencia.


El secreto, de verdad de la buena,  eran las ganas de ser personas que pasaran a la posteridad, sin importar el cómo y a cambio de qué.


Así que, amigo mío, ya te he descubierto el secreto, ahora lo importante es que tú tengas claro el tuyo, el por qué merece la pena pasar a la historia en la vida de los demás, y sobre todo, hasta qué punto estás dispuesto a vivirla en busca y captura de “un objeto”, que lo mismo no existe tal y como tu lo imaginas, pero te está impidiendo construir el tuyo propio, cambiar el rumbo de tu historia, escribirla con letras mayúsculas.


Elvira Ramos

 


 

GUARDIANES DE LA ALHAMBRA. Carolina Molina
01/03/2010 22:18:26

Título: Guardianes de La Alhambra


Autora: Carolina Molina


Editorial: Roca Editorial


Págs: 368


Precio: 19 €


 


Entrar en La Alhambra es a veces misión imposible. Son cada vez más las personas que vienen desde todo el mundo para ver con sus propios ojos el monumento más visitado de España. Parece mentira, sin embargo, que el conjunto monumental pasara prácticamente desapercibido durante siglos, abandonado por las autoridades, pasto de la más miserable de las ruinas. De los años en los que La Alhambra comenzó a recuperar todo su esplendor y otros temas igualmente interesantes, de eso sabréis gracias a “Guardianes de La Alhambra, la novela de Carolina Molina.


La curiosidad y el aburrimiento llevan a Max a entrar en la biblioteca de su difunto padre y descubrir que su progenitor llegó a codearse con grandes personalidades del siglo XIX que pasaron por Granada. Más tarde, y gracias a Dolores Molina, una de las guardesas de La Alhambra, el joven Max descubre la verdadera vida de Manuel Cid, y, con ello, también la de la Granada y La Alhambra de aquellos años.


Existen en esta historia tres partes perfectamente diferenciadas. En la primera de ellas, y a manera de introducción, conoceremos, aunque no en exceso (para ello habrá que esperar a la segunda parte de esta obra, pero eso ya es otro tema aparte), al narrador de esta novela histórica: el joven Max Cid, ese muchacho que vuelve a Granada después de haber vivido fuera durante casi toda su vida, el mismo que de pronto se interesa por conocer a un padre que siempre fue para él un perfecto desconocido.


Tras esta primera parte, nos encontramos con otra en la que el protagonista sería Washington Irving, el más célebre de los visitantes de La Alhambra, el hombre que advirtió al mundo de que algo había que hacer para que el monumento no se perdiera del todo. El relato, tremendamente entrañable, nos muestra la vida del americano entre las paredes del monumento que tanto llegó a amar, su interés por las gentes que allí vivían así como por las leyendas. Es éste un Irving cercano y amable, un hombre comprometido al que echaremos de menos, en cierta medida, en la última parte de esta historia de historias.


La tercera y extensa parte se centra, sobretodo, en la historia romántica, con todo lo que el término conlleva, entre Manuel Cid, el melancólico pintor de ruinas, ese hombre de poca determinación y carácter algo egoísta, y la inteligentísima Francesca de Mare, una mujer bella y adelantada a su tiempo, un personaje ficticio que bien podría representar a todas las mujeres extranjeras que también se preocuparon por el monumento, por su conservación y cuidado. Aparecen aquí también, como quien no quiere la cosa, multitud de visitantes extranjeros, a cual más pintoresco e imprescindible (Prosper Mérimée, Richard Ford, Alejandro Dumas, Théophile Gautier, por citar unos pocos nombres). Aunque a veces parezcan meros figurantes, no hay que olvidar que todos y cada uno de ellos puso su grano de arena para que La Alhambra fuera el monumento mundialmente conocido y admirado que es hoy.


Podría pasarme horas y horas hablando de los personajes secundarios ya que son éstos numerosos y algunos diría yo que hasta más interesantes que los protagonistas. Dejadme destacar brevemente a unos cuantos: Dolores Molina, la guardesa más encantadora junto con su fuerte tía Antonia; el guía Mateo Ximénez y su numerosa y paupérrima familia; Julián Mínguez, el polifacético idealista amigo de Manuel Cid; la pérfida Bárbara Benajara, siempre tan apegada al dinero…


Guardianes de La Alhambra, en definitiva, es una deliciosa novela histórica que nos da a conocer un periodo fundamental para el monumento: aquél en el que por fin empezó a tomarse conciencia de que los palacios estaban en serio deterioro y había que hacer algo importante por que el monumento no desapareciera. Sabremos además, a través de sus páginas, de los episodios más importantes acontecidos en la ciudad de Granada en aquellos años, la forma de sus calles y casas, las claras diferencias entre los adinerados y los pobres, los terremotos e inundaciones. Por si fuera poco, seremos testigos de una apasionante historia de amor imposible, de un romanticismo extremo y de final totalmente inesperado. ¿De verdad se puede pedir más?


La Alhambra que conocemos hoy en día dista de la original, también de aquellas bellas ruinas que conocieron los viajeros románticos. Tal vez haya perdido cierto encanto, puede que sus fantasmas se encuentren estresados con tanta visita diaria. Así que si lo que queréis es conocerla tal y como era en el siglo XIX así como todo lo que aconteció en Granada en esos años, no tenéis más que recurrir a Guardianes de La Alhambra. Estoy segura de que será una visita que disfrutaréis.


Cristina Monteoliva


HOMERO Y LOS REINOS DEL MAR. José Ferrer
24/01/2010 20:10:37

Título: Homero y los Reinos del Mar


Autor: José Ferrer


Editorial: Viamagna Ediciones


Págs: 560


Precio: 19,95 €


 


La Humanidad da un paso hacia delante y dos hacia atrás. El pasado está lleno de ejemplos de lo que afirmo, de civilizaciones cultas y ricas que se extinguieron irremediablemente tras una importante crisis, dando paso a otras mucho más rudimentarias. Es difícil comprender estos hechos, pues se han perdido los documentos esclarecedores, si acaso éstos alguna vez existieron. Aunque tampoco puede decirse que esté todo perdido: nos quedan las mentes de los escritores que intentan llenar estos huecos de la mejor la manera posible. Tal es el caso de José Ferrer y su novela Homero y los Reinos del Mar, obra de la que hoy hablaremos.


La vida transcurre tranquila en las Islas de Occidente justo hasta la llegada de un extraño naufrago a sus playas. El extranjero, que a partir de entonces quedará al cargo de las vírgenes del templo de Hestia, y al que tan sólo el joven relator Adhnes podría entender, porta unas curiosas armas de bronce que a todos hacen sospechar. Por si fuera poco, el rey Zosimo sueña cada noche que el naufrago será el causa de la mayor de sus desgracias. ¿Cuál será el destino del extranjero? ¿Se cumplirán las pesadillas del avaro monarca? ¿En qué modo podrá afectar todo esto al joven Adhnes y a sus amigos y compañeros de aventuras?


Lamento comunicaros a todos los que os hayáis dejado confundir por el título de esta obra que el protagonista no es el famoso Homero. Ni siquiera tomará este personaje el papel de narrador. Ambas funciones las viene a desempeñar el joven Adhnes, el que un día fuera esclavo y en el momento en el que el naufrago llega a las playas del reino de Zosimo se dedica a la escribanía, ese joven noble, el soñador enamorado de la prohibida Zora, virgen del templo de la diosa Hestia. Adhnes es un hombre íntegro, generoso y servicial, a veces también un poco ingenuo, que lo da todo por sus amigos. Así le conoceremos a través de su forma de narrar, de ese estilo tan peculiar, tan puro e inocente, que sólo puede hacer que le cojamos un tremendo cariño tanto a él como a sus compañeros, que nos alegremos en sus momentos felices y suframos con sus desgracias, que no serán pocas.


El elenco de personajes secundarios no podría ser más rico. Por un lado, tenemos a las tres vírgenes del templo de Hestia, Zora, Adrienne y Cirylla, encargadas por la vieja sacerdotisa Doreias de proteger las misteriosas tablillas de barro que nadie logra descifrar; Talos será el nombre por el que conoceremos al naufrago supuesto portador de desgracias; Kosmo y Acacio son los amigos de Adhnes, dos muchachos sencillos y verdaderamente leales. Y paro de contar, porque no acabaría nunca: soldados, reyes y esclavos, toda clase de personas conoceréis en este libro, tan variadas como lugares del Mediterráneo llegarán a visitar nuestros peculiares viajeros.


Entonces, ¿quién fue Homero en realidad? ¿Era el cuentista ciego y aficionado a la bebida que acompaña a Adhnes en su periplo? ¿Llegó a existir el famoso poeta o es tan sólo una invención más? ¿Qué es lo que debemos creer o qué no? Puede que encontréis la respuesta a estas preguntas en estas páginas de esta novela, o al menos una explicación bastante plausible. El caso es que tendréis que llegar hasta el final si queréis averiguarlo, porque yo sólo hasta aquí pienso contar.


Homero y los Reinos del Mar promete en su portada ser una historia de aventuras en las que los grandes valores, como el amor, la amistad, el coraje y la lealtad están muy presentes. Cumple esta novela con creces esta promesa, además de hacer soñar al lector con estas tierras lejanas, estos tiempos remotos, ese ir y venir de unos personajes sumidos en un mundo donde reina la total incertidumbre, hombres y mujeres a los que se les llega a apreciar y tan difícil son de olvidar tras la lectura de una obra tan bien fundamentada, de tan ágil narración y variado argumento.  


No creo que nunca lleguemos a saber qué pasó con las grandes civilizaciones del pasado, con todas aquellas que parece que se las tragó la tierra o tal vez volaron lejos en las naves de los extraterrestres. En este sentido, me quedo con Homero y los Reinos del Mar, esta interesante historia de las que hoy os hablo, pues de lo que sí estoy segura es de  que lo que esta novela nos cuenta es mucho mejor que lo que sucedió en verdad.


Cristina Monteoliva


HORAS CON WALLADA. Miguel Ángel Cáliz
04/01/2010 11:05:44

Título: Horas para Wallada


Autor: Miguel Ángel Cáliz


Editorial: Paréntesis


Págs: 249


Precio: 14,00 €


 


Había una vez un surcoreano, un filipino, o un japonés, no lo recuerdo (lo que sí sé es que la noticia la leí en su día en el diario más ranciamente granadino),  que podía circular por esta  ciudad de Granada sin perderse. Claro, que el mérito del oriental estribaba en que jamás antes había puesto pie en ella. Y más difícil todavía: eso ocurría hace bastantes años, cuando ni Googlemap ni hostias porque Internet dormía el sueño de los justos (Arpanet, la madre que la parió, aún era de uso exclusivo para la maquinaria de guerra estadounidense). El oriental en cuestión conocía cada calle, cada rincón, de forma que como un taxista londinense (por aquello que reveló una investigación sobre que tienen el hemisferio derecho del cerebro más desarrollado porque ahí tienen metido todo el mapa de Londres) deambuló por estas calles (alcalde y demás autoridades siguiendo el invisible hilo de Ariadna), identificando cada una de ellas. El Marco Polo de ojos rasgados, durante años se había documentado, obtenido referencias, consultado viajeros o turistas que conocieran la ciudad, hecho de Granada su pasión hasta tales extremos.


Son muchos los granadinos que con parecido ahínco bucean en la historia de la ciudad, y con quienes es mejor no pasear por el Paseo de los Tristes. El desgraciado escuchante/ignorante en cuestión deseará estar no a los pies, sino en lo alto de la Alhambra para poder tirarse por una de las torres y librarse de la monserga. Si en lugar de uno son dos, peor. Sin interpretar su cara de disgusto discutirán sobre fechas, nombres, e incluso corregirán datos de la "Guía de Granada", de Gallego Burín. Una escaramuza dialéctica en la que sólo se pondrán de acuerdo sobre algo: la Guía Michelín y la Lonely Planet habría que dárselas de comer a las cabras.


Que el granadino Miguel Ángel Cáliz se atreva a sacar a la luz una narración histórica que abarca una parte del periodo de la Granada musulmana, tiene su mérito, por aquello de que no le faltarán doctores que la anatemizen.


No sé qué elementos deben trufar una novela histórica, ni en realidad cuál es su función, si documentar, entretener o pichí pichí, fitty fifty o cincuenta por ciento de cada cosa. Tampoco es un género que frecuente, porque para eso ya están los libros de historia. Desconozco si tiene más mérito, si es más lícito fantasear a partir del dato concreto y certificado, o a partir de la pura invención. Aunque al menos sí sé distinguir cuando algo me gusta y cuando no. Y por eso voy a recomendar esta novela.


En primer lugar porque creo que el narrador ha sido un tío listo por el mecanismo escogido para armar la narración. Si yo tuviera que escribir algo así me preguntaría dónde termina el libro de historia y donde empieza la novela. ¿Me pone tres cuartos de kilo de historia y doscientos cincuenta gramos de fabulación, señor tendero? Intuyo que los datos, los hechos, los aspectos ambientales, todo debe estar justificado e introducido de una forma sutil. Y si estoy en lo cierto, entonces por ahí "Horas para Wallada" ya empieza siendo un acierto, porque el autor pone al frente de la narración en primera persona a una extranjera. Eso significa que ni una pizca de la información que se vuelca a las páginas resulta excesiva ni injustificada, puesto que la mujer narra desde el asombro y la extrañeza: la atmósfera precisa de los palacios nazaríes, la profundidad en el detalle bien administrado cuando así lo requiere la narración,  que por ejemplo se concreta en citar los compuestos que integran algunos emplastes que se le aplican al  monarca, los marcadores "orientalistas" que salpican el texto (p. 76 "Siempre me ha sorprendido la fascinación que sienten los oriundos de las áridas tierras del otro lado del estrecho por sentarse junto a las aguas: ese soportar mejor cualquier suceso de la vida cuando hay un lámina de agua o el surtidor de una fuente junto a ellos"), todo contribuye a dar una sensación envolvente.


En segundo lugar, la narración tiene la forma de diario. Bajo ese prisma de subjetividad se puede prescindir del dato exacto en favor del punto de vista. La narración puede deshacerse del lastre historicista en favor de la "interpretación" del hecho. La Historia es  una cáscara que sirve a la narración, no su núcleo. Son estos dos aspectos que libran a la novela de los peligros de convertirse en tesis doctoral.


Y tercero y aunque  suene a contradicción, parece como si la novela diera la razón a los historiadores: no podemos entender el presente sin conocer el pasado. Y así, el libro asume esa máxima y técnico-literariamente hablando, pone un pie en el presente y a continuación acomete un flasback al modo de "de aquellos polvos estos lodos", o mi vida de ahora (la de Wallada) es el resultado de aquello. No se puede negar que la novela está desarrollada con la concienzuda precisión del que acomete un problema de cálculo y no olvida poner buen cuidado en conjugar las unidades de medida, pues no hay hecho en la vida de Wallada que se nos presente ahora, que no tenga su referente en el pasado, su complementario, al menos dieciséis años antes, que es cuando Wallada (p. 19 "Una muchacha  cuyo nombre, hasta yo misma he olvidado") se convierte en la favorita del sultan Yusuf II. Si estuviéramos hablando de un relato, diríamos que la continuidad es total; hay en este caso diversos hilos que se pueden seguir de principio a fin, y por citar solo algunos: condición de extranjería, dolor por la pérdida del hijo gestante y la posterior imposibilidad de concebir, la traición a la causa que persigue derrocar a Yusuf II, y la traición a su verdadero amor Kamal, indisolubidilidad de la alianza poder-violencia...


Luego tenemos la solidez sicológica monolítica de los personajes, su construcción realista y la limpieza de sus caracteres (no quiere decir que sean buenos, sino que están muy bien descritos).  Y sobre todo el ritmo pausado de este diario escrito por Wallada durante el último día de vida del violento y poco inteligente sultán Mohammad VII, postrado por la enfermedad, pero que bien podría ser también el último día en la  vida de Wallada, por cuanto ella es la preferida de un sultán "ilegítimo" (p. 19 "Pero no me engaño: qué papel puede quedar para mí una vez desaparezca el hombre al que pertenezco"). Dieciséis años atrás el rey puesto se hizo con el poder tras un golpe que derrocó a su hermano Yusuf III. Este ha permanecido cautivo junto con su familia durante todos esos años en una fortaleza de Salobreña. Ha sufrido una especie de prisión japonesa (un condenado a muerte en Japón, no sabe de su ejecución hasta el día de antes, y así puede pasar años).  El diario de Wallada abarca un solo día, pero ya hemos dicho que proyecta más de dieciséis años de historia, la suya, desde su origen provenzal, y la de Granada frente a los reinos cristianos y frente a las propias luchas intestinas, verdadero núcleo de esta novela que hasta pocas páginas antes del final no revela un nudo del que parece carecer, y que se deshace en una resolución sorpresiva casi a la vez que se anuncia.


No sé si esta novela es más mentira que los Libros Púmbleos del Sacromonte o más verdad que la más sesuda investigación del más reconocido arabista, ni si los historiadores aficionados y puristas granatensis le retirarán al autor la palabra, o harán una quema pública de esta novela en la Plaza de Bibrambla como  Cisneros con los libros incautados a los moriscos (creo recordar que en mil quinientos)... Lo único que estoy en condiciones de asegurar es que me ha resultado una historia que engancha, compacta, entretenida, la de esta mujer sin patria, y sin identidad, que para mí no es la heroína valerosa, superfashion y megaidealizada que se nos quiere hacer creer en la contraportada del libro o que el editor quiere vender a las feministas, sino una víctima (todo aquel que contra sus principios y su voluntad tiene que arrimarse a buen árbol es una víctima) primero de su familia, que la reduce a la condición de mercancía al consignarla como garantía de un trato mercantil, y que como consecuencia de que el trato se malogra, la condena a ser una apátrida innominada. Sí es cierto que después vive una vida opulenta en su jaula de oro,  y que de alguna manera mueve los hilos y ha tejido una red de fidelidades que le han de valer al final, pero lo cierto es que toda su vida “activa”, no es más que una sospechosa para los alrededores del poder por su origen extranjero y su confesión originaria. Y tampoco es menos cierto que es la herramienta de placer de un monarca, que a pesar de todo, tampoco está claro que no la amara.  Al final un final semiabierto, un espacio para la duda que deja al lector completar la historia. En los libros de historia no cabe la duda... Pero esto no es un libro de historia, no se confunda cuando la lea, y menos cuando la juzgue. 


 


José Cruz Cabrerizo


LA ISLA BAJO EL MAR. Isabel Allende
29/11/2009 20:13:50

Título: La isla bajo el mar


Autora: Isabel Allende


Editorial: Plaza & Janés


Págs: 512


Precio: 23,90 €


 


Nos parece algo lejano, como si ni siquiera hubiera llegado a suceder. Pero lo cierto es que la esclavitud no se abolió hace tanto en la historia de la humanidad. Por demasiados años, millones de personas fueron sacados de su hogar a la fuerza y obligados a trabajar como sirvientes perpetuos, sin derecho alguno, para aquellos blancos que se sentían tan superiores. ¿Y cómo actuarías en su lugar? ¿Acaso no desearías huir con todas sus fuerzas, de alcanzar la libertad? De esclavos, amos y la ansiada libertad sabremos a través de La isla bajo el mar, la última novela de Isabel Allende.  


Zarité Sedella es una mujer libre que vive feliz con su marido, sus hijos y su nieto en la ciudad de Nueva Orleáns a finales del siglo XVIII. Pero no siempre fue así: Zarité viajó hasta Saint-Domingué (el país que ahora conocemos por Haití) en el vientre de su madre y fue esclava durante gran parte de su vida. Conseguir la libertad propia, algo que añoraba desde la más tierna infancia, y la de su hija Rosette no fue tarea fácil. Conocer su historia, tan real como estremecedora, merece la pena.


Ésta es una historia contada a dos voces: la de un narrador omnisciente, un ser bondadoso que nos presenta a todos los personajes, su pasado y su presente en la novela, de forma clara, sin escatimar en detalles que nos hagan comprender el conjunto de esta apasionante novela; y, por otro lado, la de la propia Zarité, que de tan tímida sólo se atreve a relatarnos ciertas partes de su vida de forma esporádica, dejando el mayor peso de la narración al guía en tercera persona antes citado.


La protagonista de esta historia, como ya sabéis, es Zarité Sedella, la hija de una africana que fue violada durante el viaje hacia Saint-Domingué por uno de los marineros. Zarité, tras la muerte de su madre, apenas ella había nacido, fue criada por otro esclavo y más tarde vendida a Toulouse Valmorain. Aunque fue esclava doméstica desde su nacimiento, y por muchas humillaciones que sufrió a lo largo de su vida, Zarité nunca pudo renunciar a su sueño de ser libre, llegando a luchar por él hasta sus últimas consecuencias.


Lo cierto es que ésta no es sólo la historia de Zarité, sino también la de todos la que la rodean a lo largo de su vida: el amo Valmorain, ese francés que sólo pensaba quedarse por poco tiempo en Saint-Domingué en la plantación de su padre y acabó convirtiéndose en dueño de la misma; Tante Rose, la curandera más poderosa; doña Eugenia, la española con la locura en la sangre; Sancho, el cuñado de vida disoluta, tan simpático a todos; el niño Maurice, tan idealista como nervioso; Rosette, la niña que no sabía que era esclava; Gambo, el gran guerrero; Parmentier, el médico con familia negra; Zacharie, el negro más guapo que Zarité conoció en su vida; Hortense, la malvada y ambiciosa segunda mujer del amo; Violette, la cortesana que llegó a casarse con el temido teniente general Étienne Relais… Y no sigo nombrando personajes del elenco de secundarios, tan perfectamente dibujados sobre el papel como la propia Zarité, pues me temo que esta reseña podría eternizarse. Ya sabéis lo que tenéis que hacer si queréis conocerlos a todos.  


La isla bajo el mar, en definitiva, es una entretenida y conmovedora novela histórica donde el amor y la amistad están muy presentes, una historia que no sólo nos acerca al ya sabido problema de la esclavitud en la América de hace unos siglos, sino también una obra que nos aproxima a la historia de la nación ahora llamada Haití, para que entendamos que sus problemas políticos vienen de muy lejos, así como también a la de la siempre exótica y cautivadora Ciudad de Nueva Orleáns.


Lo leí en un correo que me llegó el otro día: de África los europeos y los americanos se han llevado todo lo bueno y ahora le damos la espalda a sus habitantes. Ojalá algún día las cosas cambien. Por lo pronto, no olvidemos el prejuicio que los occidentales causaron en el pasado a los africanos. Para ello, nada mejor que leer esta novela, La isla bajo el mar, esta ficción con tantos tintes de realidad.


 


Cristina Monteoliva


LA RUTA DE LOS CONTRABANDISTAS. José Luís Caballero
08/10/2009 10:05:07

Título: La ruta de los contrabandistas


Autor: José Luís Caballero


Editorial: Mt Editorial


Págs: 512


Precio: 20,50 €


 


¿Por qué siempre que pensamos en espías nos imaginamos aventuras protagonizadas por americanos o ingleses en escenarios como la Segunda Guerra Mundial o la Rusia del telón de acero? ¿Por qué no pensar que también en España los ha habido y los hay? ¿Y por qué no crear entonces más obras protagonizadas por estos espías españoles? No sé si José Luís Caballero se ha hecho estas preguntas alguna vez. Lo que sí sé es que hoy hablaremos de su última novela, La ruta de los contrabandistas, una obra en la que los espías y los contrabandistas juegan un papel muy importante.


Eulalia Romá es una inteligente joven de familia acomodada que vive en la Barcelona anterior a la Guerra Civil sin grandes preocupaciones. Poco antes de casarse con su prometido, el teniente José Bravo, Eulalia conocerá a Manfred Vogel, un espía alemán que se hace pasar por agregado de prensa del consulado de su país en la ciudad condal. Poco sospechará nuestra joven el papel que llegará a desempeñar este enigmático hombre en su vida tras las muertes de su nuevo marido y su padre, los mundos que podrá conocer gracias a él y el trabajo que ella misma tendrá que desempeñar ayudando a las personas indicadas a pasar la frontera hasta Francia. 


Muchas son las historias sobre la Guerra Civil que se publican anualmente en España. A diferencia de la gran mayoría de estas novelas o libros de ensayo, en que la contienda armada juega un papel protagonista, La ruta de los contrabandistas utiliza este periodo de la historia reciente de nuestro país como un telón de fondo, dando una mayor relevancia a los personajes que por estas páginas se mueven.


Dos son los personajes decisivos en esta novela: Eulalia Romá y Manfred Vogel. Eulalia, esa veinteañera decidida, mujer católica donde los haya y muy de derechas con respecto a lo político, es la única hija de cuatro hermanos. Ella, la segunda en la sucesión, parece estar destinada a ser tan sólo un ama de casa acomodada más. Sin embargo, sus planes se truncan el día en el que su recién estrenado esposo muere en la contienda que se ha desatado en las calles de Barcelona. ¿Podría una mujer como ella encerrarse en casa a llorar la muerte de su marido, y de paso, la de su padre? No lo creo: Eulalia está convencida en que ayudar a la causa falangista convirtiéndose en una gran espía, sacrificando su vida si hace falta, es lo mejor que puede hacer.


Manfred Vogel, el alemán que juega a dos bandas y, a veces, hasta a tres, es un hombre interesante (o, al menos, eso es lo que piensa Eulalia). Él sabe como moverse en todos los ambientes, como cambiar de personalidad cuando las circunstancias lo pidan y, sobretodo, como manipular a los demás a su antojo: a José Nieto, el marido infiel de Eulalia; a Margot, la cabaretera espía; a Quimet, el hijo de contrabandista que ayuda a la gente a pasar la frontera; el capitán Eduardo Moreno, tan enamorado de su mujer, gravemente enferma, y un largo etcétera hasta componer un rico elenco de personajes, a cual más dispar y necesario. Pero, ¿podrá Eulalia creer en él? ¿Será tan inocente como para caer en sus redes sin darse cuenta de nada?


La ruta de los contrabandistas, en definitiva, no es tan sólo una novela que tiene lugar en un escenario bélico bastante conocido por el público lector español, sino también, y sobretodo, una emocionante historia llena de situaciones impredecibles protagonizadas por personajes muy humanos que intentan salir lo mejor parados posibles en un ambiente hostil, un lugar en el que el amor y los buenos sentimientos también tienen su sitio. Gracias a esta obra no sólo pasaremos momentos apasionantes, sino que, de paso, aprenderemos un poco más del mundo de los espías, más aún de los que vivieron en un periodo convulso tanto para España como para el resto de Europa.


Espías y contrabandistas han existido siempre, lo único que cambian son los tiempos y las formas de actuar. Si lo que queremos en rememorar una época en la que el peligro se hacía más patente, donde el ingenio era una de las mejores armas para moverse por la clandestinidad, nada mejor que leer historias tan interesantes como la que nos ofrece La ruta de los contrabandistas.


Cristina Monteoliva


LA REDENCIÓN DE ALEXANDER SEATON. Shona MacLean
23/09/2009 21:39:00

 


Título: La redención de Alexander Seaton


Autor: Shona MacLean


Traductor: Carlos Valdés


Editorial: Bóveda


Págs: 504


Precio: 17 €


 


Carlos Fuentes comienza su famoso trabajo «La nueva novela hispanoamericana» invocando los clichés, los tópicos que la rodean, y dice que estos sirven “para arrancar” y situarse en el lugar común, “un sitio de encuentro, una posibilidad inicial de diálogo”[1]. Actualmente, hablar de novela histórica es rodearnos de tópicos: productos hechos por encargo que no reflejan al autor, que sólo pretenden llegar a ser best-seller, que no tienen calidad literaria... También, centrándonos en la obra en sí, que responden a una fórmula que se repite hasta el infinito: un contexto histórico, un héroe y un anti-héroe, un misterio, la presencia del componente religioso y/o espiritista, una trama amorosa (o erótica) paralela al desarrollo de la historia principal (a veces llega a convertirse en ella)... «La redención de Alexander Seaton» es una novela histórica y responde a todos los tópicos que hemos enunciado.


Nos situamos en Escocia, en el burgo de Banff, año 1626. En una noche tempestuosa, el cadáver de Patrick Davidson, joven aprendiz de boticario y sobrino del alcalde, aparece en el aula del protagonista de la historia, Alexander Seaton (que asumirá el papel de narrador en primera persona), figura clave para desvelar todos los misterios que rodean el asesinato de Davidson y que comprometen a los habitantes de Banff. Lo religioso está presente en la resaca de la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica Romana como parte de la reforma protestante ocurrida en Europa durante el siglo XVI; además, Seaton es un aspirante a pastor que se quedó en el camino (de ahí que necesite redención su alma). La trama amorosa tiene varias vertientes, relacionadas todas con puntos principales de la historia (y que, por lo tanto, deben ocultarse).


Destaca la fuerte influencia romántica en la escritura de MacLean. Se percibe en la utilización de los rasgos característicos del Romanticismo literario: las ruinas, la correspondencia de la Naturaleza con los estados de ánimo de los protagonistas, la elección de los adjetivos que modifican a los sustantivos, la sentimentalidad a flor de piel en casi cada página, el amor imposible y trágico. Por ejemplo:


 


"Ella separó ligeramente sus labios y tomó aliento como si fuera a decir algo, pero no dijo nada. Me miró un momento y después miró hacia otro lado, mientras sus pálidos ojos verdes, que habían mirado hacia el mar sin expresión a bordo del transbordador, amenazaban con dar salida a sus sentimientos. Tomó la mano que le había tendido y me dejó subirla sobre su caballo” (p.160).


 


Cuando acabé de leer esta novela tuve la sensación de que continuaría, y he comprobado que así será, pues este es el comienzo de la saga sobre Alexander Seaton que ha planeado Shona MacLean.


Sin duda, los amantes del género que se acerquen a esta novela no quedarán defraudados.


 


Raúl Rubio Millares 


 


 






[1] Editorial Planeta, 1969 (página 9).



LA CONSPIRACIÓN DEL VATICANO. Kai Meyer
24/08/2009 10:03:19

Título: La conspiración del Vaticano


Autor: Kai Meyer


Traducción: Patricia Losa Pedrero


Editorial: Bóveda


Págs: 512


Precio: 17 €


 


Algunas ciudades del mundo rezuman historia y arte por todos los poros de sus edificios, calles, plazas, puentes, suelos y subsuelos. Roma, sin duda, con tantos miles de años de existencia a sus espaldas, con tantas culturas que han pasado por sus territorios, es una de ellas. No sería raro, por tanto, que la restauración de un edificio antiguo en esta ciudad, tal vez de una Iglesia, sacara a la luz un importante tesoro, puede que hasta un secreto casi inconfesable. Este es el punto de partida de La conspiración del Vaticano, la novela de Kai Meyer de la que hoy hablaremos.


Júpiter es un especialista en arte que recupera tesoros por encargo. En esta ocasión, no obstante, no tendrá que trabajar a cuenta de unos desconocidos, sino de dos mujeres a las que conoce muy bien: la Shuvani, una vieja gitana que comercializa con libros de segunda mano, y su nieta Coralina, una bella restauradora que trabaja para el Vaticano. Y es que mientras Coralina restauraba el interior de la Iglesia de Santa María del Priorato de Malta, en Roma, ha descubierto algo de inmenso valor que puede salvar el negocio de su abuela: los grabados de “le carceri”, de Piranesi, diecisiete láminas de un gran valor, y una misteriosa llave que abre las puertas a un lugar secreto e increíble. ¿Estará Júpiter dispuesto a ayudar a ambas mujeres en la labor de vender clandestinamente la lámina número diecisiete y la llave misteriosa? ¿Acaso les dejarán siquiera intentarlo los miembros del Vaticano que tanto se interesan también por estos objetos? ¿Cómo puede acabar una aventura de tal magnitud?


El protagonista de esta historia narrada en tercera persona, por un ser externo a la trama, no es otro que Júpiter, un investigador de origen alemán al que no le van las cosas del todo bien, ni sentimental ni laboralmente, al comienzo de esta historia. A pesar de su racionalidad, a Júpiter le atormenta sobremanera el recuerdo de Miwa, la fría japonesa de la que estuvo profundamente enamorado y que le dejó sin más, quedándose, de paso, con sus clientes.


Menos mal que en el camino de Júpiter se ha cruzado Coralina, la joven y guapa restauradora con la que hace unos años ya estuvo a punto de tener un encuentro amoroso. Está claro que Coralina no ha dejado de pensar en él. Pero, ¿estará nuestro investigador dispuesto a dejarse amar por la bella gitana? ¿Y acaso esta aventura ayudará a mejorar su maltrecha reputación?


Sin lugar a dudas, y aunque el peso de los personajes de los que acabo de hablar es considerable, esta historia no sería lo mismo sin su extenso elenco de personajes secundarios, compuesto por una gitana con poco miedo a nada, un monje a la fuga, un loco artista callejero, conspiradores del Vaticano (y no todos son obispos), terribles seres mitológicos, monjas aliadas, etc, y su gran variedad de exquisitos escenarios (callejuelas, puentes, edificios antiguos, iglesias, subterráneos, etc), todos situados en una de las ciudades más bellas para el visitante extranjero.


La conspiración del Vaticano, en definitiva, es una intrépida aventura que tiene lugar en Roma y en el Vaticano, una novela que mezcla el presente con el pasado, lo real con lo mitológico, una obra en la que la intriga y la acción no nos dejarán ni un minuto de respiro. Gracias a esta obra, no sólo viajaremos sin movernos de casa, recorriendo junto a los personajes los maravillosos lugares que Roma ofrece al visitante, sino que también aprenderemos un poco de historia y mucho más de mitología, a la par que, como venimos diciendo, nos entretenemos con una emocionante trama que no sabremos ni por asomo en qué va a acabar hasta la última página.


Son muchos los secretos que duermen en las ciudades históricas de Europa y el resto del mundo, secretos que quizá nunca lleguen a volver a ver la luz y queden para siempre en el olvido. Al menos nos queda la literatura, libros como La conspiración del Vaticano, para soñar con ellos y disfrutar, de paso, de una trepidante aventura sin salir de casa. ¿Te lo vas a peder?


 


Cristina Monteoliva


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